miércoles, 16 de octubre de 2019

“La escuela tradicional no responde al funcionamiento del cerebro”

Diario: El país 

El matemático Salman Khan, fundador de la Academia Khan, es el nuevo premio Princesa de Asturias de Cooperación

 Salman Khan, ayer en Oviedo.Si algo tiene claro Salman Khan (Nueva Orleans, 43 años) es que no hay que limitar a los niños con nuestro propio aprendizaje. Han nacido en otro tiempo. Khan, matemático, ingeniero eléctrico e informático formado en Harvard y el MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) se estrujó el cerebro para dar con una nueva pedagogía que ayudara a una de sus sobrinasprimas de 12 años a entender las matemáticas. Lo consiguió. “Sin prejuicios ni hábitos adquiridos”, cuenta, porque él nunca había sido docente. Descubrió que la clave era buscar las conexiones con otras áreas, todo eso día tras día en conversaciones desde Boston —donde él residía— a Nueva Orleans. Así identificó el “gran fallo” de la escuela tradicional: el contenido se imparte fragmentado, en temas autoconclusivos. Con todas las conexiones cortadas.

Khan, que ha sido galardonado con el Premio Princesa de Asturias de Cooperación 2019, ha conseguido convulsionar el panorama educativo. Desde que creó en 2009 la Academia Khan, una plataforma online gratuita de aprendizaje y sin publicidad (sin ánimo de lucro), más de 72 millones de personas de todo el mundo han seguido alguna de sus 7.000 lecciones en vídeo, unas 100 horas de contenidos que abarcan desde la aritmética básica a la Revolución Francesa. Son distintivos de su modelo pedagógico los llamados mapas de contenidos, un software que encuentra conexiones entre los temas y genera ejercicios de forma automática.

“Es más fácil entender una idea si la puedes relacionar con otra que ya conoces”, explica Khan sentado en uno de los sillones del Hotel de la Reconquista, en Oviedo, tratando de acortar al máximo las respuestas, ya que tiene que atender muchas entrevistas. Pone un ejemplo; la genética se estudia en Biología y el cálculo de probabilidades en Matemáticas, cuando las dos están estrechamente relacionadas. “Son divisiones que limitan la comprensión y dan una imagen errónea de cómo funciona el universo”, dice en alusión a su libro La escuela del mundo, una revolución educativa (Ariel), donde hace una crítica feroz del sistema educativo.

En su opinión, esa forma de enseñar marca la diferencia entre memorizar una fórmula para un examen —lo que sucede hoy en la escuela— o interiorizar la información y ser capaz de aplicarla una década más tarde.
 “La escuela tradicional no responde al funcionamiento del cerebro, las redes neuronales funcionan con la asociación de ideas, no con temas estancos”, recalca. Mientras enseñaba matemáticas a su prima Nadia en 2004, dedujo que esta se había perdido la clase en la que se explicó la conversión a unidades. Desde ahí, la niña no levantó cabeza en la asignatura. “Ese es otro de los problemas del aula actual, la mentalidad de que hay que seguir con el temario, respetar el calendario. La repetición es básica para el aprendizaje y en un aula normal no se retrocede hasta que todos los alumnos comprenden; algunos se quedan por el camino”. Porque cada uno, afirma, tiene un ritmo de aprendizaje distinto. “Y si no aprenden a su ritmo, acumulan vacíos”. Le ocurrió a su prima hasta que él comenzó a impartirle lecciones por teléfono y a volver una y otra vez sobre los conceptos que se le resistían y le impedían continuar aprendiendo conceptos matemáticos. Visto el éxito, otros familiares le pidieron ayuda. El teléfono ya no era útil así que empezó a hacer vídeos que colgaba en Internet y que son el germen de esta escuela mundial donde la pizarra con los ejercicios no se borra, está siempre en la nube disponible para el alumno.
 Para Khan otro de los grandes problemas es que las familias buscan la mejor educación para sus hijos y, en muchas ocasiones, se olvidan del interés y el bienestar de los niños del bloque de enfrente. “Ser egoísta es inherente a la naturaleza humana, pero no es aceptable que solo el 1% de la población entienda lo que está pasando y tenga las herramientas para sobrevivir. Si no perseguimos la educación del vecino, el sistema democrático no funcionará y estaremos permitiendo que surjan los extremos”, concluye.


“No estoy contra los exámenes, pero no pueden ser el centro”
Durante la entrevista, Khan lo repite varias veces: “No estoy en contra de los exámenes, creo que son necesarios, aunque no deben ser el centro del proceso de aprendizaje”. El matemático cree que los responsables políticos en lugar de centrar el debate en los fallos de la educación, se obsesionan con los resultados, los ranking y el número de graduados por año.

domingo, 13 de octubre de 2019

José Antonio Marina: «La educación no interesa a nadie, salvo a los padres»


La pedagoga Sonia Díez publica «Educacción», su manual para luchar por el cambio educativo en un sistema obsoleto 

La educación es el resultado de la instrucción más la formación de la personalidad». Así resume José Antonio Marina una de las etapas más importantes en la vida de cualquier pesona y que, sin embargo, a tan poca gente importa. En el ámbito político, la educación vuelve a estar sobre la mesa con cada cambio de gobierno. Desde la Transición, España ha pasado ya por ocho leyes educativas diferentes, y según los expertos, ninguna está adaptada a las necesidades del complejo mundo actual. Sonia Díez y José Antonio Marina durante la presentación de «Educacción»

La educación es el resultado de la instrucción más la formación de la personalidad». Así resume José Antonio Marina una de las etapas más importantes en la vida de cualquier pesona y que, sin embargo, a tan poca gente importa. En el ámbito político, la educación vuelve a estar sobre la mesa con cada cambio de gobierno. Desde la Transición, España ha pasado ya por ocho leyes educativas diferentes, y según los expertos, ninguna está adaptada a las necesidades del complejo mundo actual.

 La cuarta revolución industrial no está llegando al sistema educativo español, cuyos indicadores de desmotivación entre alumnos y profesores, abandono escolar y desempleo, son cada vez más altos. Fruto de esa falta de acción nació «Educacción: 10 acciones apra el cambio que nuestros hijos merecen y necesitan» (Planeta en Ediciones Deusto y 100% solidario a favor del Padre Ángel - Mensajeros de la Paz), un libro escrito por la profesora, psicóloga, y directora de colegio Sonia Díez. Durante la presentación de su segunda edición en Madrid, tanto ella como el que confiesa, ha sido su gran maestro, el filósofo y pedagogo José Antonio Marina, pusieron en relieve algunos de los problemas que sufre el sistema educativo español. «Había cosas que ni siquiera nos cuestionábamos que podíamos hacer mejor. Simplemente no se hacían por egoísmo», defendió la autora.
«Los trabajos del futuro requieren otras destrezas que las que se aprenden en el colegio»
Sonia Díez
Desde un punto de vista práctico, la educación debe ser que los niños «aprendan a actuar bien, porque el aprendizaje es activo y por eso la sociedad necesita una evolución educativa», cuenta Marina. Sin embargo, es muy difícil que esta se produzca si «solo interesa a los padres que tienen hijos en edad educativa». Según el último barómetro publicado por el CIS, tan solo 5 de cada 100 encuestados se sienten preocupados por el sistema educativo.
En palabras de Díez, uno de los mayores problemas es que «tenemos poco claro hacia dónde queremos ir. Parece que siempre es otro el que tiene que encargarse de ellos, y por eso mismo hay que plantearse para qué educamos». Resulta revelador que «cada uno de los miembros de la comunidad educativa tengan una queja: los padres están asustados, pero también los directores, los profesores, la Administración, los divuladores.... si todos estamos a disgusto, ¿por qué no hacemos nada para cambiar esta realidad?», se pregunta.
A pesar de ello, Marina reconoce que «en este momento tenemos la mejor escuela que hemos tenido nunca, pero no es lo suficientemente buena para un mundo tan complejo como el actual». Y quizá por ello se muestra optimista al afirmar que «podemos tener un sistema educativo de alto rendimiento en 5 años, dedicándole el 5% del PIB, cifras que ya hemos tenido y que actualmente se sitúan en el 4,2». Uno de los mayores problemas que reconoce en el sistema actual es la ideologización que se arrastra desde el siglo XIX y que «no hemos tenido buenos gestores educativos». En esa línea, insiste en que lo que «los niños van a tener que luchar muchas batallas, y nosotros debemos enseñarles cómo hacerlo, pero las batallas serán suyas».


Un gran reto


En cuanto a la capacidad de la escuela de formar a futuros trabajadores del sistema, Díez destaca que «los trabajos del futuro aún no se han inventado o requieren otras destrezas que ya no son las que se aprenden en el colegio». Con el desarrollo tecnológico, los profesores caminan, según la profesora, hacia una proletarización de su trabajo, «porque lo van a poder hacer igual (o mejor) las máquinas», y justo por eso mismo, los profesionales deben darle «un valor añadido a su función docente». Para ella, el profesor vive una vida profesional de aislamiento: «Se les asigna una asignatura y una etapa de escolarización para toda su vida. Es una carrera plana, poco motivadora, en la que dan igual los méritos, pues nadie evalúa la evolución de tu trabajo».



«La educación no interesa a nadie, salvo a los padres con hijos en edad educativa»
José Antonio Marina
Si algo cree Díaz que ha ocurrido en la educación y que ha ahondado en la crisis del sistema es que haya perdido «el vínculo con el gozo intelectual, porque cuando uno disfruta, quiere más. El problema es que el sistema acaba cortando las alas. Ahora sabemos que no necesariamente hay una correlación entre los estudios y el ámbito profesional», comenta. «Cuando los niños empiezan la escuela quieren aprender, cuando terminan, aprobar. Estamos sometiéndolos a una serie de entrenamientos que no son tan naturales», apunta la psicóloga. En este sentido, Marina pone como ejemplo el uso -cada vez más avanzado- que hacen los niños del teléfono móvil, y se pregunta «quién los ha enseñado a manejarlos así»: ha sido su deseo por conocer. Así que, «si los niños no aprenden, es que no enseñamos», y por eso recela de aquellos profesores que se encuentran «blindados» en sus aulas: «El mayor disparate».
Con todos estos temas sobre la mesa, Díez, sin embargo, es optimista. Para ella, son los padres más informados los que están viendo «que no tienen mucho sentido algunas cosas que están pasando con sus hijos», y reclama la necesidad de exigir libertad para elegir escuela, basada en su proyecto y en cómo lo lleva a cabo cada centro. El objetivo será, así, reducir la actual brecha que separa a la familia y a la escuela.
Para concluir, esta activista educativa da un consejo a los padres a cerca de la elección de centro educativo: «Yo creo en la coherencia. El mejor colegio para tu hijo es aquel que se adapta a aquello a lo que tú eres coherente. A partir de ahí, tienen que contribuir con lo que saben».

viernes, 27 de septiembre de 2019

Programa de Becas Amancio Ortega. Edición 2020/2021


 
¡¡ El plazo de solicitud finaliza el 30 de octubre de 2019!!

El Programa convoca 600 becas dirigidas a estudiantes de 4º de ESO de centros educativos españoles, para estudiar Primero de Bachillerato en Canadá o Estados Unidos (100 becas dirigidas a estudiantes de centros de Galicia y 500 becas dirigidas a estudiantes de centros de otras Comunidades Autónomas de España).
 La beca cubre el 100% de los servicios necesarios para realizar un curso escolar en el extranjero: viaje, tasas de escolarización y matrícula en un instituto público, alojamiento y manutención en una familia de acogida, seguro médico y de accidentes, convalidación del año académico y apoyo continuado durante los diez meses de estancia.

Para más Información: Becas Fundación Amancio Ortega.


10 ideas urgentes para mejorar la enseñanza (propuestas por los profesores)

Cientos de docentes proponen soluciones en el nuevo Foro de Educación de EL PAÍS

 enseñanza

La comunidad educativa está preocupada por el funcionamiento de la enseñanza en España y tiene, a la vez, abundantes ideas para mejorarla. La primera pregunta planteada por el nuevo Foro de Educación de EL PAÍS, ¿cuál es la mayor urgencia del sistema educativo?, ha recibido esta semana 750 respuestas, casi todas de docentes, a través de la web del diario. Estas son las 10 propuestas que más apoyos suscitan.

 1. Dejar de dar bandazos. Centenares de docentes, como Teresa Simonet, maestra de Música y Primaria en Cádiz, reclaman un pacto educativo que dé estabilidad normativa al sistema, que ha tenido ocho leyes desde la restauración de la democracia. 

2. Mayor autonomía. Muchos, como Antonio Solano, director del instituto Bovalar de Castellón, son partidarios de que sean los “profesionales de la educación” los encargados de diseñar los currículos. Y son numerosas las peticiones de más autonomía para los centros, siguiendo el camino tomado por Portugal.

3. Prestigiar la evaluación. Una parte del profesorado considera imprescindible revalorizar las notas de evaluación. Tanto las individuales —“sin evaluación, la escuela se convierte en un parque de atracciones”, dice el donostiarra Elías Goñi— como las colectivas —mediante pruebas de nivel comparables que permitan contrastar la eficacia de los métodos, señala José Luis Barba, jefe del departamento de Biología en un instituto canario.

4. Bajar las ratios. Una petición común es reducir el número de alumnos en las aulas. O, como alternativa, poner dos profesores en la misma clase. Después de 34 años dedicados a la docencia, parte de ellos en programas específicos para estudiantes con problemas para superar los ciclos, la profesora madrileña Mar Fernández concluye que los grupos pequeños “son el único modo de garantizar enseñanza personalizada y afrontar variadas dificultades de aprendizaje”.
5. Mejorar la formación del profesorado. Son muchos quienes, como Luis Carlos Contreras, catedrático de universidad en Huelva, creen que el sistema solo mejorará si lo hace la formación y selección de entrada de los docentes. Entre las medidas que proponen figuran establecer carreras —o especialidades en las titulaciones actuales— para ser profesor de Secundaria, aumentar la exigencia para ingresar en Magisterio, implantar un sistema de incorporación a la docencia mediante una residencia similar al modelo MIR de los médicos, y mejorar la formación continua.
6. Renovar la docencia. Un sector de los profesores —y también de padres y alumnos— creen urgente actualizar la práctica docente que, en palabras de Francesc Bosch, orientador en el instituto de Premià de Dalt (Baleares), abusa de “clases magistrales poco motivantes” y no conectadas con la realidad. “Por ejemplo”, afirma, “se está librando una batalla social, política, humana y económica sobre el cambio climático y se hace muy poco por abordar el tema y trabajarlo en profundidad en las clases”. Los docentes, por su parte, se quejan de que la creciente carga burocrática les resta tiempo y energía para preparar clases y atender a estudiantes.
7. Asistentes sociales. Diversas propuestas apuntan en la misma dirección: la enseñanza reglada es una herramienta clave para reducir la desigualdad social, pero con frecuencia no funciona porque el sistema no dispone de suficientes recursos específicos para compensar la gran desventaja con la que parten los alumnos de familias pobres, como ha constatado Ana Isabel Peltzer, profesora de Secundaria en Logroño. “Desde Infantil se puede percibir la brecha entre los niños con padres con formación que pueden prestarles atención y los que no. Tenemos que darles apoyo extra con especialistas”, afirma. Otras voces, como la de María Jávega, maestra en Sevilla, sugieren que los centros educativos cuenten de forma estable con asistentes sociales para afrontar, de forma conjunta a la educativa, las situaciones graves.
8. Diagnosticar las dificultades. En torno al 10% de los alumnos son disléxicos, y la falta de normas en la mayoría de comunidades para detectar pronto el problema conduce a menudo al fracaso. “Estamos diagnosticando tarde, cuando los problemas de autoestima y salud mental ya están creados. Dejamos sufrir a miles de niños, haciéndoles pensar que son tontos o vagos, por nuestra inacción”, lamenta Matilde Sánchez, que se presenta como madre y médica.
9. Repensar el espacio. La vertiente física del sistema también es una fuente de preocupación. No solo allí donde las instalaciones están deterioradas o consisten en barracones. Varias propuestas plantean cambios en el diseño de clases y patios. “Las aulas tendrían que ofrecer espacios diversos para distintas formas de agrupamiento: un ambiente para leer, una mesa de grupo para trabajar, un rincón tecnológico y de investigación, y un lugar donde estar cuando te apetezca estar solo”, opina Beatriz Serrano, maestra de Infantil en Las Palmas de Gran Canaria.
10. Más fondos. Prácticamente nadie reclama subir el salario de los profesores —aunque varios proponen vincular aumentos a resultados—. Pero la necesidad de una mayor inversión, sobre todo en la red pública, es la urgencia más señalada por la comunidad educativa.

domingo, 22 de septiembre de 2019

Estos son los motivos por los que el primer curso de la ESO produce vértigo en padres y niños

Padres y alumnos llegan al centro escolar.
 A lo largo del primer curso de Secundaria, el cuerpo y la mente de los niños sufre una enorme transformación que además coincide con el cambio de modelo académico
 Con el curso recién iniciado en todos los institutos y colegios, muchos padres están temblando al ver cómo sus retoños han pasado de Primaria a uno de los cursos más temidos de la vida académica obligatoria. Sí, la adaptación al primer curso de la ESO es un momento muy duro para progenitores e hijos. ¿Podrá pasar sin problema de dos profesores a más de 10? ¿Cambiará de amigos? ¿Bajarán sus resultados académicos? ¿Comenzará la revuelta contra nosotros, sus padres? ¿Empezará a maquillarse para ir a clase? Todas estas preguntas habituales en los progenitores se resumen en una sola: ¿cómo de traumático va a ser su paso de la infancia a la adolescencia? Porque, en efecto, el paso a Secundaria está marcado por el paso a una de las etapas más convulsas en la vida de cualquier ser humano.

 Tengamos en cuenta que comienzan a ir a un centro nuevo o, en el mejor de los casos, a un edificio y patio de recreo diferente en un mismo colegio. Además, cambian de compañeros de clase; se acabó lo de tener un tutor y un profesor, sino que se encuentran con un docente por cada asignatura; pasan de ser los mayores de un centro a los pequeños de otro. Pero el problema no es que se produzcan todos estos cambios, sino que se realicen precisamente entre los 11 y los 13 años, el momento en el que la maduración del niño sufre una enorme transformación.

Ana Cobos, orientadora y presidenta de la Confederación de Organizaciones de Psicopedagogía y Orientación de España, habla de los cambios físicos; los sociales y los psicológicos. Los primeros son evidentes y tienen que ver con la pubertad. Los segundos, con el cambio de referentes. “Pasan a ser los benjamines del centro y los chicos y chicas mayores se convierten en el espejo en el que se miran. Una curiosidad que lo evidencia son las mochilas. Hasta sexto de Primaria más o menos van con las de ruedas, pero en el instituto ni las nombres porque es de niños pequeños. Incluso muchas niñas empiezan a querer pintarse porque además se está sexualizando la infancia. Es lo que yo llamo robo de la infancia”. En efecto, a lo largo del primer curso de la ESO comienzan a querer salir con sus amigos y amigas y aparecen los primeros novios y novias.

De paso, la amistad se convierte en su prioridad. Una amistad que les ayuda a sentirse parte de un grupo, a tener sensación de pertenencia. Por eso a menudo cambian de amigos. Para nuestra sorpresa, el amigo o amiga íntima del colegio deja de serlo en esta nueva etapa. “El traslado al instituto lo perciben como una apertura a un mundo nuevo, nuevas oportunidades. Y buscan un grupo para sentirse parte de un colectivo. Se plantean que en un determinado grupo les respetan y eso hace que se sientan cómodos”. Una vez que lo encuentran o incluso en el proceso, ese grupo es prioritario en su vida. José Antonio Luengo, psicólogo educativo y secretario de la Junta del Colegio de Psicólogos de Madrid, lo resume así: “Empiezan a dar más importancia a lo que dicen los iguales que a lo que decimos los padres”. Ana Cobos va más allá: “El niño necesita saber quién es, necesita construir su identidad y muchas veces no saben quiénes son, pero sí saben que no son papá y mamá. ¿Y cómo se diferencian de ellos? Siendo distintos, llevando la contraria”. No cabe duda, eso nos descoloca.

 ¿Y qué pasa con sus resultados académicos? Tal y como sospechamos, en muchos casos, les afecta a la baja. Cobos: “Niños que han ido justos en Primaria pueden tener sus primeros suspensos; y los que han ido muy bien, sufren ligeras caídas. Pero no es definitivo. Suele ser parte de la adaptación”. Luengo cifra esta bajada en un 30%, sin que exista una explicación. Pero desde luego que existe. En parte, por las expectativas que les planteamos. “De manera inconsciente, se les pide que maduren muy rápido solo porque pasan a Secundaria. Y se les transmite la idea de que ‘ahora viene lo difícil, la disciplina”.
 Todo esto sucede en un momento tremendamente delicado desde el punto de vista psicológico. Comenta José Antonio Luengo: “Dejan atrás la etapa en la que el pensamiento se maneja en el terreno de lo concreto, tangible, y pasan al pensamiento abstracto”. Ese en el que no solo existe el aquí y ahora, sino también el mañana. Podría parecer poca cosa, pero es un gran paso. “Esto les lleva a tener conciencia de quién soy; quién voy a ser y quién quiero ser. Comienzan a ser conscientes de que lo que hoy me ha producido desasosiego, tendrá consecuencias mañana. Reflexionan sobre qué repercusión tiene en el futuro lo que me está pasando hoy”. Los adultos estamos acostumbrados a vivir en el pensamiento abstracto, “pero ellos empiezan a vivirlo de repente; se dan cuenta de que nada es fácil y eso les produce una enorme sensación de angustia.” Es más, les lleva a sentir por primera vez sufrimiento y miedo al fracaso.

La principal consecuencia de estos cambios es la inseguridad, que “genera una suerte de miedos e inquietudes que hay que trabajar desde el centro escolar y desde casa. Porque esa inseguridad les hace tremendamente vulnerables”, afirma el psicólogo educativo. Los padres tenemos una labor fundamental en ese momento. Un trabajo que Ana Cobos cuenta de esta manera: “El acompañamiento es fundamental. Pero hay que dejar que el niño tenga la sensación de que puede tomar decisiones, que debe aprender a resolver sus dudas, que puede equivocarse y frustrarse, que es buenísimo porque uno aprende mucho de sí mismo. Debe saborear el gusto del éxito, y aprender del fracaso. Dejarle libre sin soltar la cuerda para que cuando surja el problema poder tensarla”. Nuestra obligación es darles la seguridad que en ese momento no tienen, incluso si parece que la rechazan. Juan Antonio Luengo concluye: “Aunque no nos lo pidan, necesitan ese abrazo, ese trato que les permita sentirse cerca de sus padres. Necesitan sentirse queridos, pero no nos lo van a decir”.

Demasiado pronto para Secundaria

Es posible que el hecho de que la edad de la transformación coincida con el cambio de Primaria a Secundaria complique el cambio. Ana Cobos asegura que no encuentra ventajas en que el tránsito de etapas se haga en este momento, justo a los doce años: “Se trata de una etapa que necesitaría que se prolongara en el tiempo lo suficiente para que los niños y niñas llegaran al centro de secundaria con la etapa de la infancia superada, es decir, vivida y experimentada hasta el final de la misma”. Por otro lado, asegura que en la ESO, “el contexto escolar supone una presión social de tal calibre para ellos que se ven obligados a hacerse "mayores" en apenas unas semanas”. Esta situación provoca que se acorte la infancia, precisamente ahora que la esperanza de vida ha aumentado y que quizás habría que tratar de alargarla.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Un escolar español está peor formado que un finlandés pese a recibir 246 horas lectivas más al año

Un informe de la OCDE sitúa a España por encima de la media europea en horas de clase en Secundaria (Diario El País)

Alumnos de un colegio público de Infantil y Primaria de Sevilla, en septiembre de 2018.

Un estudiante de Secundaria en España (de 12 a 16 años) recibe cada curso 1.054 horas lectivas, 246 horas más que un finlandés (808), pero esta diferencia no se traduce luego en mejores resultados académicos en las pruebas de destreza PISA, según el informe Panorama de la Educación 2019, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE, presentado este martes. España, con grandes diferencias regionales, se sitúa en la mitad de la tabla de PISA mientras Finlandia es un referente educativo internacional. Grecia, con resultados mediocres, es el país europeo con menos horas de clase (791), pero le siguen otros Estados nórdicos muy bien posicionados académicamente: Suecia, Noruega o Japón.

 España se sitúa también en carga lectiva por encima de la media de los niños europeos, que atienden 893 horas de media de clase, y por encima de la media de los países de la OCDE (135 horas menos). Y eso que suben el promedio Estados latinoamericanos, con un nivel educativo muy mejorable: . En el horario español hay más lecciones de Lengua, Matemáticas y Lengua Extranjera que la media de la OCDE. En Primaria también hay un desfase de horas, pero menos evidente. En España se imparten 792 horas de clase, 23 horas más que los europeos y nueve horas más que la media de la OCDE.

Andreas Schleicher, director de las pruebas PISA, es contundente: estar más horas en el aula no garantiza, ni mucho menos, una mejor educación. "Cuando los países mejoran la calidad de su enseñanza, tienden a conseguir mejores resultados sin incrementar el tiempo de aprendizaje del estudiante". Por ejemplo, los japoneses estudian 41 horas semanales (28 en el centro y 14 extraescolares) y los coreanos 50 horas (30 horas en clase y 20 extraescolares) y sus resultados son muy parecidos.
Otro ejemplo es comparar Túnez con las cuatro provincias chinas que participan en las pruebas PISA. Todos dedican 30 horas a clase y 28 horas a extraescolares y, sin embargo, sus resultados son diametralmente opuestos en Ciencias: 367 puntos frente a los 530 puntos de los chinos.  En su libro Primera clase. Como construir una escuela de calidad para el siglo XXI Schleicher razona: "Estas diferencias pueden ser indicativas, entre otras cosas, de la calidad de un sistema de educación y del uso efectivo de aprendizaje de los estudiantes, así como si los alumnos pueden aprender de manera informar después del horario lectivo".
Schleicher aconseja lograr un equilibrio entre las clases y las actividades extracurriculares para "desarrollar competencias sociales y emocionales que contribuyan a su bienestar". Lo han logrado en los países nórdicos, Japón, Australia u Holanda.
Alejandro Tiana, secretario de Estado de Educación, invita a la comunidad escolar a debatir: "Hay una diferencia de horas, de carga mayor, que nos debía hacer reflexionar sobre la utilización del tiempo escolar en España". Y, sin querer profundizar, recuerda que España "condensa las horas lectivas" mientras en otros países los niños "pasan más tiempo en el colegio pero haciendo otras cosas".
Raimundo de los Reyes, presidente de FEDADI —la federación que agrupa a los directores de institutos públicos— echa cuentas: los escolares van seis horas a clase y luego dedican entre tres y cuatro a deberes, proyectos o extraescolares. "Eso es más que la jornada de muchos trabajadores". Él, director en Murcia, cree que habrá que recortar los horarios, pero siempre que se mejore en otros campos. "Yo prescindiría de diez horas si a cambio tuviese menos alumnos por clase para poder darles un trato más personalizado. Se necesitan recursos, más profesores de apoyo, que los docentes tengan tiempo para preparar las clases, que los desdobles no sean solo en Inglés...", remarca De Los Reyes.
En la presentación del informe, la mexicana Gara Rojas, analista de la OCDE, también se ha mostrado partidaria de menos horas de clase, pero con un temario distinto. Rojas recuerda que estamos en un mundo cambiante en el que hay que enfrentarse a muchos retos y estos no se encaran "con cantidades industriales de contenido" sino "con herramientas para este mundo digital". Porque la analista recuerda que "todo está en Internet y lo que tienen que aprender los chicos es a discriminar la información y tener capacidad de analizar y de trabajar en equipo de manera coordinada".
Los expertos de PISA no se cansan de recordar a España que no mejorará en destrezas mientras los niños se dediquen más a memorizar que a encontrar soluciones propias. Consideran que en este país se imparten demasiados contenidos y de manera muy superflua. La ministra en funciones, Isabel Celaá, y la portavoz de Educación del PP en el Congreso, Sandra Moneo, han reconocido alguna vez la necesidad de reducir el contenido para profundizar más en los temas. Se da la circunstancia de que hay conocimientos a los que se dedica tiempo en dos asignaturas distintas, como el origen del mundo que se ve en Ciencias Sociales y Ciencias Naturales. En Finlandia, y cada vez más en España, se trabaja mucho por proyectos, de forma que se aprende algo de una manera transversal ya la vez en distintas asignaturas sin repetir contenido porque los profesores se coordinan.
Maribel Loranca, responsable de Educación de UGT, recuerda que en la comisión para derogar la LOMCE de las pocas cosas en las que coincidían expertos, sindicatos y políticos era en la necesidad de menguar el temario. Loranca está a favor de reducir el horario, pero siempre después de revisar el currículo para que no se repitan contenidos, cambiar las metodologías y dejar tiempo a los profesores para preparar las clases. "En el informe de la OCDE se afirma que son los que más clases dan, y eso va en contra de la atención a las familias, el trato personal y la innovación."
Hay quien, como el académico canadiense Henry Giroux, considera que el Estado no quiere este tipo de enseñanza reflexiva. En una entrevista en este diario planteó que no  fomenta el pensamiento crítico para crear ciudadanos "conformistas" que no reclamen nada a las administraciones.
El informe de la OCDE presentado este martes es un indicador del estado de la educación. Ofrece información sobre el rendimiento de los sistemas educativos, también en relación con el mercado laboral, así como de la inversión en el sistema. Según los datos recabados en este informe, España gasta el 3,1% de su producto interior bruto (PIB) en Educación Primaria y Secundaria en comparación con el 3,5% de la media de la OCDE.

viernes, 6 de septiembre de 2019

Matrícula en los Grados y Másteres de la UEX

Alumnos en el campus de la UEx en Badajoz.: HOY/

La Universidad de Extremadura mantiene abierto su plazo de preinscripción extraordinaria y matrícula para su amplia oferta formativa. Los alumnos interesados en cursar alguno de los 62 títulos de grado que oferta la UEX este curso aún están a tiempo para informarse y formalizar su matrícula, cuyo plazo estará abierto del 19 al 29 de septiembre. En total se ofertan 5.305 plazas y 33 de las 62 carreras no tienen nota de corte.
Un curso académico más, se ofrece la nueva edición de la guía de acceso a la UEx, cuyo objetivo es despejar cualquier duda y facilitar una información lo más completa posible a quienes quieran acceder o seguir cursando estudios en la Universidad.
También pueden accecer a la información sobre la docencia en inglés. 'Learn in English' es el proyecto integral de formación, acreditación e impartición de asignaturas en la lengua de Shakespeare.

Másteres

Además de los títulos de grado, la Uex oferna una amplia variedad de másteres oficiales. Este próximo curso 2019-2020, se implementarán cuatro nuevos títulos. Se trata de un plan de estudios que incluye los títulos de Doctorado en Salud y Motricidad Humana, Máster Universitario en Metodología BIM para el Desarrollo Colaborativo de Proyectos, Máster Universitario en Prevención de Riesgos Laborales y Grado de Ingeniería en Tecnologías Industriales. En la web de la UEx se pueden consultar todos los datos del proceso de preinscripción en fase extraordinaria, calendario de matrícula y la adjudicación de plazas.
En cuanto a los programas de doctorado, se puede conocer toda la información acerca de los trámites para la presentación defensa de la tesis doctoral, los trámites para solicitar el título de doctor o los requisitos para la acreditación de títulos extranjeros. A través de este enlace se puede acceder a los trámites de preinscripción, así como a los pasos que hay que dar para matricularse.

Más información
El servicio de consulta por WhatsApp de la Sección de Información y Atención Administrativa - SIAA- estará activo en el teléfono 608919910 en horario de 8,30 a 14,00.